Acupuntura Bioenergética: Algo más que poner agujas

 In Acupuntura Bioenergética

‘La enfermedad es un desequilibrio energético, una alteración en el armónico fluir del Yin y el Yang’. (*)

‘Cada paciente es un conjunto energético particular sometido a multitud de factores incidentes que lo hacen distinto al resto de sus semejantes. Por tanto, los criterios de actuación serán variables, según circunstancias específicas que el terapeuta debe tener presentes’. (*)

Está claro que no hay fórmulas mágicas para cada tipo de enfermedad. Es decir, hay mucho acupuntor que ya tiene un esquema, un protocolo establecido dependiendo de la enfermedad que tenga el paciente pero lo que hace la Acupuntura Bioenergética es desechar toda fórmula escrita tratando a la persona como única para así encontrar su equilibrio y devolverle su Salud.

‘El desequilibrio energético si no es corregido adecuadamente producirá alteraciones bioquímicas, funcionales y orgánicas. Es la génesis de la Enfermedad’.(*)

No hay enfermedades sino enfermos. Hay que individualizar el tratamiento. Dar una terapia adecuada a cada modalidad de síntomas, teniendo en cuenta los componentes psicosomáticos. Pueden existir dos pacientes con distintas sintomatologías y hacerles el mismo tratamiento o presentarse dos sintomatologías aparentemente iguales que precisen de distintos tratamientos.
La enfermedad, una vez instaurada, lleva un proceso evolutivo que, por seguir leyes preestablecidas, se puede determinar y prever’. (*)

– No hay dos enfermedades iguales, tanto por su origen como su progresión, es decir, no hay dos dolores de estómago idénticos ni dos dolores de cabeza ni dos calvicies… Los síntomas pueden ser parecidos o iguales pero la etiología es totalmente diferente, por tanto también lo será el tratamiento. Ahí está la clave, ahí esta el buen acupuntor que lo sabe, que actúa en consecuencia tirando a la basura cualquier tratamiento generalizado para llevar a cabo uno individual y personal. Ahí está la clave del éxito.

– La enfermedad puede ser la misma pero el origen y la evolución es diferente.
También tiene que quedar claro que no todo terapeuta actúa igual y hay que distinguir entre un acupuntor y un ‘pinchapuntor’ (así los diferencia el Dr. Carlos Nogueira). Es importante, además de saber el tratamiento a seguir, conocer los puntos a punturar (su ubicación), saber cómo punturarlos, colocarlos y manipularlos. Esto también es importante para ayudar a sanar ya que no es lo mismo poner una aguja en dirección al recorrido del meridiano que en dirección al órgano en cuestión; no es lo mismo sedar que tonificar con dicha aguja; no es lo mismo punturar a nivel del meridiano que en la zona del hueso (profundidad); no es lo mismo girar la aguja en sentido a las agujas del reloj que hacerlo en sentido contrario; no es lo mismo dejar las agujas 20 minutos que 45 minutos o quitarlas al momento… Dependiendo de todas estas variables se conseguirá un efecto u otro, así que sigo insistiendo en la importancia de encontrar un buen profesional.
– Está claro que no sabemos Medicina China ni Acupuntura (aunque lo gracioso es que tampoco sabemos Medicina Alopática y confiamos en ella) pero no somos tontos así que si en tus primeras sesiones no tienes resultados, será mejor que empieces a buscar otro acupuntor ya que no está dando en el clavo, mejor dicho en la aguja.

– El Dr. Carlos Nogueira dijo en una clase algo así como: ‘Si un tratamiento de la medicina convencional fracasa se le echa la culpa al médico pero si el que fracasa es el tratamiento chino se le echa la culpa a la Acupuntura y el paciente descartará la opción de buscar otro acupuntor. En cambio, si que irá a la búsqueda desesperada de otro médico oficial ‘cualificado’, doctor honoris causa con el retrato del Rey en su despacho (la última coletilla ya es de cosecha propia…).’
¡Cuánta razón tiene! Estamos tan arraigados a la medicina alopática que creemos que es la única, la infalible, la que sólo ella lo sabe todo porque está científicamente probada…

Así que un dolor de cabeza (o de lo que sea) es una alarma que nos da nuestro cuerpo para decirnos de que algo empieza a ir mal, por tanto, lo más adecuado no es ‘taparle la boca’ sino ‘dejarle hablar’. Si no le escuchamos, no hay recuperación, ni autorreparación, aquí nos vamos directamente al desequilibro integral tanto energético como orgánico-visceral.

– Todos sabemos cuando algo va mal en nuestro cuerpo pero la mayoría de las veces hacemos oídos sordos o nos hacemos los ciegos…

La energía es la causa de toda producción y toda destrucción’. Nei Jing Su Wen.

‘Las enfermedades que cursan con alteraciones de estructuras orgánicas diversas, han experimentado previamente una fase de desorden energético acompañado de una sintomatología muy variada, sutil unas veces, claramente manifiesta otras’.

‘Se considera que la enfermedad tiene génesis interna y que las causas externas no podrán influir más que ante la existencia de ciertas predisposiciones, lo que se denomina en energética ‘factor hereditario de la energía Ancestral’.

‘Todos nuestros órganos y sistemas están relacionados entre sí de tal forma que la alteración de uno de ellos puede repercutir en cualquier otro, de acuerdo con la predisposición genética o a la adquirida. Un mismo disturbio como causa etiológica puede originar cuadros patológicos en diversos órganos o sistemas’. (*)

La mayor parte de los síndromes encuadrados por la medicina oficial como idiopáticos, y otros muchos que por su sutileza o aparente falta de interés se consideran irrelevantes, son disturbios energéticos que es preciso conocer para poder actuar eliminando el factor etiológico o latente favoreciendo la Autorreparación del organismo’.(*)

Ojalá confiáramos más en las medicinas milenarias y no nos diera miedo llevar a nuestros hijos a un acupuntor, por ejemplo, para curar un resfriado o una fiebre o para eliminar una diarrea crónica. Ojo, la Acupuntura no es sólo agujas, abarca mucho más y los niños pueden ser tratados con otras ‘herramientas’ acupunturales sin usar agujas, como cuento en este artículo.

‘La verdadera curación de todo proceso patológico pasará por la regularización y armonización de la energía humana vehiculizada a través de los canales energéticos y trasmitida a través del sistema nervioso. El sistema nervioso es el puente de paso o mediador a través del cual la energía actúa a nivel bioquímico’.

Mi mensaje de este artículo que es que veamos a la Acupuntura no sólo como analgésica sino como una Medicina que abarca mucho más que quitar el dolor.
Abramos nuestras miras, aprovechemos esta gran sabiduría de las medicinas milenarias para poder salvarnos de la enfermedad y retomar nuestra Vida.

No es un privilegio ni un regalo de los dioses estar sano, es nuestro estado natural. Lo patológico es estar enfermos.

‘En patología puntural una misma sintomatología básica puede relacionarse con diversos agentes etiológicos. De ello se deduce:

a) No existen fórmulas de tratamiento.

b) No existe la especialización. Si se desea aplicar un tratamiento correcto hay que estudiar y comprender al hombre como un todo integrado y no como una suma de sus partes. Es decir, si te duele el estómago no hay que ir directamente al estomatólogo.

c) Es necesario conocer profundamente los sistemas de diagnóstico y la sintomatología para realizar una acupuntura racional. Muchos terapeutas se limitan exclusivamente a tratamientos antiálgicos o actuaciones de Vademécum que, en el mejor de los casos, pueden conseguir un alivio sintomático y raras veces un reequilibrio real. Hay que ver el bosque (síndrome) y no el árbol (síntoma) en primera instancia’. (*)


(*) Acupuntura Bioenergética, Tomo I, Dr. Carlos Nogueira.

Yo Isasi

Salud con la Acupuntura

www.acupunturamenorca.com

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